Laura biondo: la venezolana que deslumbra con 11 récords Guinness


La célebre freestyler contó en exclusiva para El Diario cómo fueron sus inicios en la disciplina, los títulos y reconocimientos que ha conseguido y su experiencia en el Cirque du Soleil. También dio su perspectiva sobre la situación de Venezuela

Por Manuel Alejandro Ramírez | @manuramirez95

Hacer malabares con un balón de fútbol y transmitir emociones a través de los trucos y acrobacias que realiza es la ocupación que desempeña Laura Biondo, quien representa a Venezuela en el mundo del freestyle y ha dejado en alto el nombre del país por los récords que ha conseguido.
Proveniente de una familia italiana, la caraqueña inició su relación con el balompié desde los 10 años de edad, cuando abandonó la capital venezolana con destino a Estados Unidos. Allí se dio cuenta de que las mujeres practicaban este deporte y se sintió entusiasmada por jugarlo en Weston, Florida.
“Jugar fútbol fue un empuje y una motivación para luchar por la igualdad de género. Cuando llegué a Miami jugaba con equipos femeninos del colegio y de la ciudad. Si iba a disputar caimaneras era con mis amigos. Al principio tuve ese reto de hacerles saber que jugar conmigo era algo normal. Jamás sentí miedo de que me juzgaran por ser chica, todo lo contrario”, relata Biondo en exclusiva para El Diario.
Sus primeros pasos en el ambiente recreacional los dio en la Schulz Soccer Academy y más tarde en la Escuela Secundaria Cypress Bay. A los 16 años se marchó a Italia, donde vivió un año en Roma y después de mudó a Verona. Además, jugó en la liga profesional de ese país durante tres años, con los equipos Foroni, Bardolino y Valpolicella.

A través de su hermano descubrió el freestyle, disciplina callejera de la que se enamoró a los 21 años y terminó sustituyendo por el deporte rey, para luego convertirse en una de las freestylers más dominantes del mundo.

“Más que un deporte, el freestyle es un arte, prácticamente un estilo de vida, porque podemos expresarnos a través de un balón y transmitir una emoción, un sentimiento”, considera.
Su máxima influencia en el fútbol de estilo libre fue Ronaldinho, explica. Ella intentó imitar los trucos que hacía el entonces astro brasileño con el balón, pero se percató de que no era muy buena. “Con mucha práctica y extensas horas de entrenamiento todo empezó a hacerse más sencillo”, recuerda.
Campeonatos y reconocimientos
Biondo dio su primer show de freestyle en 2007. Un año más tarde formó parte de su primer torneo organizado por la Red Bull. Allí compitió contra hombres, debido a que no había suficientes mujeres participando; aun así, llegó a los cuartos de final.
Después de haber escalado posiciones a medida de que iba participando en diferentes certámenes, conquistó el Campeonato Latinoamericano de 2014 y el Mundial de 2015. También fue campeona de Europa en dos oportunidades; y es que, en ese entonces, todavía no había suficientes participantes femeninas y los organizadores le permitían estar allí.
“Viéndolo hoy en día, en perspectiva hacia atrás, me doy cuenta de la capacidad que tiene el ser humano de alcanzar y superar sus propios límites. Todos esos logros me dan un empuje para seguirme superando. Obviamente, cada competencia es más difícil. El deporte siempre va evolucionando. Hay muchas más jóvenes que están empezando ahorita y dominan muy bien el balón”, destaca.
Directo al libro de Récords Guinness
La deportista de 30 años de edad ha sido reconocida en 11 oportunidades por la Guinness World Records (record mundial Guinness) debido a sus destrezas en el freestyle. De hecho, es la primera venezolana en contar con seis marcas en el libro de los récords mundiales.
“Cuando me contactaron para eso yo no lo podía creer. Fue una emoción muy fuerte porque desde los 12 años siempre quise batir un récord Guinness. Cuando lo conseguí por primera vez fue algo increíble, un honor muy grande. No es algo que uno no consigue todos los días ni se logra tan fácilmente. Es difícil poner en palabras lo que significa para mí estar en ese libro”, expresa.
Cada récord conseguido pertenece a seis categorías diferentes, esclarece, pero los rompió varias veces, cada uno, hasta llegar a ser 11 en total. “Esa es la diferencia. Cada récord que tú bates, así sea la misma categoría o el mismo que superaste, se considera como otra marca para Guinness”, agrega.
Biondo estuvo en la edición 2017 del Libro Guinness de récords mundiales, cuando la contactaron para usar los derechos de su imagen. También apareción en la edición de 2018, pero en ciertos países, asegura.
“Salir en distintas ediciones del libro no le quita ni le suma a tu récord, es solo un cambio que hace la organización para que el contenido no salga siempre igual”, complementa.
Experiencia en el Cirque du Soleil
A pocas semanas de haber finalizado el Mundial que organizó la Red Bull en 2014, en Brasil, a Biondo le llegó un correo de parte de los organizadores del Cirque du Soleil, quienes estaban buscando personal para un nuevo espectáculo: Luzia, el cual está inspirado en la cultura mexicana.
Hubo un casting, que en realidad fue más un contacto directo, y de ahí se dio la oportunidad de trabajar con ellos. En un principio, cuando estábamos en el proceso de la negociación, no sabía de qué trataba el show; fue después, cuando firmé el contrato y todo lo demás, que me dijeron que el show iba a ser inspirado en México”, cuenta la caraqueña.
Integrar el show de Luzia fue una experiencia muy especial, garantiza, puesto que le generaba la sensación de estar más cerca de sus raíces latinoamericanas. “La banda sonora es latina, entonces, eso le pone una sazón y un toque diferente al ambiente”, añade.
No obstante, en julio de 2019 tomó la decisión de retirarse del circo, debido a que necesitaba un estilo de vida un poco más tranquilo y dedicarse de lleno a sus competencias. De igual manera, sostiene que vivió una experiencia increíble e inolvidable. 
“Ya eran cuatro años que estaba haciendo eso. Los horarios eran bastante fuertes y sobrecargados. Trabajábamos seis días a la semana, más los ensayos, la preparación y mantenerme atlética, física y artísticamente. No daba mucho espacio para prepararme en mis competencias de freestyle. Estaba full”, explica.
Atestigua que cada dos meses cambiaba de ciudad y solo tenía dos semanas de vacaciones al año: “Los únicos días que aprovechaba para tomármelos libre o irme a una competencia era en la semana que tocaba trasladarme de una ciudad a otra”.
Vida en el extranjero
Sobre su experiencia de vivir entre Estados Unidos e Italia, opina que cada país tiene diferentes culturas y costumbres. Sin embargo, asevera que no se le hizo tan difícil saber adaptarse al cambio de entorno porque abrió su mente en diferentes aspectos.
El ciudadano estadounidense es frío y reservado, comenta; pero hoy en día, en vista de que hay una importante comunidad de latinos en Miami, reitera se siente casi como si estuviera en Venezuela.
“Cuando estuve en Italia sí sentí mucho la diferencia en la cultura y en las costumbres. La cultura italiana es muy tradicional con su historia; el arte, la literatura… todo eso influye en la mentalidad de los italianos. La gente también es un poco fría, en comparación de como uno estaba acostumbrado. Lo más parecido a la personalidad de un venezolano es la gente del sur de Italia, que es más calurosa y simpática”, argumenta.
Biondo habla cuatro idiomas. El inglés lo fue aprendiendo desde niña, ya que cuando vivió en Caracas estudió en un colegio americano. Para ella, estar en Estados Unidos y tener contacto con personas que hablen el idioma le ayudó, porque estaba en la obligación de hablarlo. 
“Lo mismo fue cuando viví en Italia. Yo no hablaba nada italiano, de una tuve que entrar al colegio y así fui aprendiendo. Mientras que el francés lo aprendí hablando con otros freestylers franceses. Me encantaría hablar portugués”, cuenta.
Gustos y personalidad
Reservada, amigable y divertida, de esta forma se califica la campeona latinoamericana de freestyle en 2014, quien posee estudios de Economía y Administración.
“No pude terminar esa carrera por el freestyle. No me daba tiempo de estudiar, viajar y presentar mis exámenes. Entonces, la dejé ahí. Siempre he pensado si retomarla o cambiarme. Lo que sí terminé fue mi certificación de coach nutricional y capaz siga estudiando lo que es el mundo de la nutrición deportiva”, razona.
A pesar de la cantidad de logros que ha cosechado, los cuales le han permitido alcanzar un estatus importante, Biondo aclara que trata de manejar su vida lo más humilde posible, porque es un ser humano como cualquier otro. 
“Tengo mis pro y mis contras, mis puntos positivos y negativos. Todos tenemos aspectos valiosos. Hay gente que es conocida por sus talentos, mientras que hay otra que no pero también tiene sus habilidades”, considera.
La venezolana ha tenido la oportunidad de trabajar con importantes personalidades en el fútbol, como Gerard Piqué, Fabio Cannavaro, Edgar Davids, Filippo Inzaghi, entre otros.
“Fue increíble trabajar con todos esos jugadores. Nunca pensé que llegaría a tener contacto con ellos. Es muy bonito compartir con gente que ha tenido una carrera extraordinaria en el ámbito deportivo.  El simple hecho de estar allí, de patear o dominar un balón, te hace sentir en sintonía. Hay un entendimiento que va más allá de las palabras que salen al momento de conversar. Eso es bonito”, estima.
Asimismo, confiesa que sus ídolos en el deporte rey son Mia Hamm, ex jugadora estadounidense, y Francesco Totti, campeón del mundo con la selección italiana en 2006.
“Soy super fan de Totti, en lo absoluto. El día que lo conozca seré la persona más feliz del mundo. De hecho, mi equipo favorito es la Roma por él. De resto, no tengo otro equipo al que le vaya; además de la Vinotinto, claro”, exclama.
Biondo expone ya no ve tanto fútbol como antes porque no tiene mucho tiempo. Dice que se siente identificada o atraída con las diversidades que yacen en este deporte. Por ejemplo, le gustan las selecciones que por primera vez llegan a una Copa del Mundo, que no son las favoritas, y que siempre traen algo diferente porque viven el fútbol de manera distinta.
“Aquí, en Estados Unidos, ya debutó el Inter Miami. Me siento emocionadisima con eso. Creo que es es el equipo al que le voy a ir en la Major League Soccer (MLS). Me gusta mucho la energía y la vibra que se ha creado alrededor de ese equipo”, expresa.
Situación de Venezuela
La ciudad, los amigos, la escuela, la familia, la comida y las playas forman parte de los numerosos recuerdos de Biondo sobre Venezuela. Incluso, sostiene que tiene la esperanza de regresar algún día, conocerla más a fondo, porque no tuvo la oportunidad de viajar dentro del país.
“Extraño mucho a Venezuela. La última vez que la visité, lamentándolo mucho, fue en 2001. Después estuve muchos años en Italia y no pude retornar; aparte de los costos que ameritaba el viaje, tampoco pude renovar mi pasaporte. A pesar de la distancia, de estar fuera por tanto tiempo, me siento 100% venezolana”, declara.
Biondo muestra su lado más crítico. Afirma que le causa pesar la crisis que atraviesa la nación criolla: “Me da mucho dolor ver que un país tan hermoso, tan rico, con gente maravillosa, tenga que pasar momentos tan difíciles y esté destruido por gobernantes que no han sabido echarse a un lado. Todos nos vemos afectados, sobre todo como familia. Cualquier persona con la que tú hablas, que esté dentro o fuera del país, siente ese sufrimiento”.
“A veces, el poder nos cega. Las personas que están en ciertas posiciones y cargos deben velar por el interés común, por el bienestar de un país, y no el propio. Pero uno como ciudadano se equivoca en las elecciones que hace, pone la confianza en alguien que lideriza el país y no lo hace bien. Por ejemplo en el freestyle, que es mi caso, las chicas depositan su confianza en mí para que yo hable y luche por ellas”, esgrime.
Opina que no se caracteriza por meterse en temas políticos porque no son de su interés, pero no le parece justo que cualquier país sufra como Venezuela, que los ciudadanos no gocen de sus derechos básicos.
“No me cabe en los sesos que la gente muera de hambre o por falta de medicinas. Tampoco me cabe que uno deba estar lejos de su gente; yo estuve 18 años sin ver a mi familia. Espero que eso cambie pronto”, manifiesta.
Metas para el mañana
La atleta de tez blanca y nariz aguileña desea mantenerse de forma activa en el freestyle, expresa, puesto que hubo momentos en los que llegó a pensar que no permanecería durante mucho tiempo.
“Me he dado cuenta de que no importa la edad, uno puede seguir manteniéndose en un nivel muy alto si no descuidas tu alimentación y tus entrenamientos. El estilo de vida influye mucho en qué tan lejos puedes llegar”, argumenta.
Su objetivo es seguir ganando la mayor cantidad de competencias posibles. “Aunque también me di cuenta de que una victoria no te define, es pasajera, lo que importa es el mensaje que puedas transmitir”, razona.
“Cuando uno llega a cierta edad capaz piensa que no tienes la capacidad de lograr algo o que no lo puedes hacer continuamente, pero si te lo propones lo podrás alcanzar. Con el tiempo, uno puede conseguir muchas cosas en la vida y ser exitoso”, estima.
Para ella, como administradora principal en la división femenina de la Asociación Mundial de Fútbol de Estilo Libre, es importante que cada participación en torneos o eventos sean motivo de ejemplos de motivación para muchos jóvenes, sobre todo para las chicas, a que luchen por sus sueños y sean constantes, que tengan perseverancia. 
“Sueño con que el freestyle se convierta en un deporte con bastante eco, que no haya mucha diferencia entre los hombres y las mujeres. Todavía existen situaciones en las que no hay competencias para mujeres, o son relativamente pequeñas en comparación con las de los hombres. Es entendible, porque hay más hombres que mujeres que los practican, pero uno como mujer también tiene el derecho de tener más oportunidades”, manifiesta.
Su designio no se basa en marcar goles, sino en animar a una audiencia, y es que el estilo libre invita a despojarse de lo pragmático y sumergirse en el arte de no dejar caer el balón. En este sentido, pretende que su carrera tenga la posibilidad abrirle las puertas a muchas personas.
“El hecho de representar todos estos años a Venezuela, manteniéndome siempre al top, ha sido un orgullo muy fuerte. Siento que muchos venezolanos todavía no sabe quién soy ni lo que hago, que tengo muchos años en este deporte y que he permanecido entre las mejores cuatro o cinco mejores del mundo”, afirma.
Biondo se ha mantenido como la mejor representante de Latinoamérica, pues las que están calificadas por encima de ella son europeas. “Sé que el freestyle no es tan popular como el fútbol en mi país, pero igual es un deporte que requiere mucho entrenamiento y sacrificio. No es fácil”, reflexiona.
Piensa que, de tener la posibilidad de regresar algún día a Venezuela, le gustaría contribuir o aportar a través del deporte, sobre todo en el ámbito femenino, y así aportar esos principios de lealtad y sinceridad que se le fueron inculcando durante su formación como atleta.
“Haciendo trampa no vamos a llegar lejos. La idea es ser una persona que trabaja honrado, fuerte y honesto, para obtener una recompensa. Eso directa e indirectamente te enseña a ser un buen ciudadano, para que el día de mañana tengamos políticos, médicos, abogados, maestros o inversionistas que contribuyan con la sociedad”, concluye.

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